REFLEXIONES
EL YOGA NO ES EJERCICIO FISICO
PERO EL EJERCICIO SI PUEDE SER YOGA
“O adorador del infinito sin forma, no
rechaces la forma, lo que vive en la forma es Él.”
Sri Aurobindo
Importante saber cuál es el lugar de las posturas físicas
en el amplio tema del yoga. Por eso hace poco compartí en facebook un video que
me llego del Krishnamurti, uno de los maestros reconocido por oriente y
occidente que nos expone de manera muy clara que el yoga no es hacer ejercicio.
El se refería al uso de posturas sostenidas –asanas- que hacen parte del sistema de hatha-yoga, la rama del yoga
que usa el cuerpo y la respiración como una de sus varias practicas para
purificar y crear energía en el metabolismo. Sin embargo no parecía quedar
claro como las asanas o el trabajo físico con el cuerpo si pueden ser parte del yoga.
Es importante la aclaración y la diferenciación
entre yoga y posturas físicas, pero no quiere decir que no sea muy valido e
importante integrar la dimensión física en el trabajo espiritual. Por eso
retomo esta frase de Sri Aurobindo “O
adorador del infinito sin forma, no rechaces la forma, lo que vive en forma es
Él.”
Ahora bien, yo hago asanas como parte de mi vida
en el yoga, así que no puedo dejar de comentar porque SI hacerlas?, COMO y con QUE
claridad?
Yo comprendo y vivo el yoga desde el yoga integral,
desde donde se entiende el yoga como una psicología de vida pero también se da
mucho valor al nivel físico y al trabajo con el cuerpo. El Yoga Integral de Sri Aurobindo consiste en una psicología
interna que tiene como meta el cambio y la transformación de conciencia. Su
método es psicológico y su resultado será un conocimiento psicológico
desarrollado y experimentado en la vida práctica. Dice Sri Aurobindo: “Estar
en completa unión con lo Divino es el objetivo final. Cuando uno ha tenido una
constante unión, puede uno ser llamado un yogui, pero esta unión debe ser
completa. Hay yoguis que la han realizado en el plano espiritual, otros la han
logrado a través de la mente y el corazón, o también en el vital. En nuestro
yoga, el objetivo es también lograr la unión en la conciencia física y en el
plano supramental*”.Se habla del
plano Supramental como el plano de conciencia verdadera, un plano muy superior
a la mente y en el espíritu.
![]() |
| Mira Alfassa, llamada La Madre |
Retomo a La Madre, Mira Alfassa reconocida como La
Madre1 puesto que para mí es la maestra mas visionaria y
contemporánea, que ha influenciado mi manera de entender el tema del yoga desde
una perspectiva holística, sencilla, profunda y practica.
Sobre el tema dice La Madre: “Hemos encontrado por experiencia que un sistema particular de
ejercicios no puede, en sí mismo, ser calificado de sistema lógico con
exclusión de los demás, y no podemos decir de forma definitiva que participar
únicamente en estos ejercicios ayudará a obtener la salud porque se trata de
ejercicios lógicos.
Cualquier
sistema racional de ejercicios adaptado a la necesidad y capacidad de cada uno
ayudará a aquel que lo practique a mejorar su salud. Por otra parte, es la
actitud lo que más importa. Cualquier programa de ejercicios practicados con
una actitud yoguita, que esté bien planeado y científicamente arreglado, se
convertirá en ejercicios lógicos y la persona que lo practique sacará un
beneficio completo desde el punto de vista de la salud física y elevación
espiritual”.
En el Yoga Integral de Sri Aurobindo y La Madre se entiende que el ser del
hombre está compuesto por diferentes partes o dimensiones: la física; la
vital, que es el centro de las emociones, los deseos, las pasiones, las
sensaciones; la mental; la espiritual y la psíquica, que es la chispa del fuego
divino que da soporte a la evolución individual en la tierra y que usa las
dimensiones mental, vital y física como sus instrumentos. Este yoga no incluye como parte
de su método las asanas o posturas físicas, pero tampoco las rechaza. En cambio
si hacen una presentación profunda de su experiencia en el trabajo desde el
cuerpo físico en el trabajo espiritual. Mostrando una comprensión de
espiritualidad y yoga desde una perspectiva integradora que va más allá del
quehacer, de credos y dogmas religiosos, y sin embargo no rechaza las diferencias,
o formas usadas por otras tradiciones.
Crecer la conciencia física “El desarrollo de la
conciencia física debe estar siempre entre los objetivos a alcanzar, pero para
ello es esencial conseguir un desarrollo adecuado del propio cuerpo: se
necesita salud, fortaleza, preparación y, además, la disposición física debe
ser excelente. Una vida divina en un mundo material implica necesariamente la
unión de los dos extremos de la existencia, la cumbre espiritual y la base material.
El alma que tiene la base de su vida establecida en la materia asciende a las
alturas del espíritu sin abandonar su base, une las alturas y las
profundidades. El espíritu desciende a la materia y al mundo material con su
luz, su gloria y su poder, y con ellos colma y transforma la vida en el mundo
material tornándolo cada vez mas divino” Sri Aurobindo
La Madre hizo un trabajo novedoso y profundo en
este tema, entre muchos otros, y hablo de la conciencia del cuerpo, de la mente
de la células, y de cómo ellas tienen una memoria o herencia genética que traemos y que define comportamientos
inconscientes muy arraigados, (eso se
parece un poco al inconsciente colectivo del que hablaba Jung desde la
psicología transpersonal). En este sentido me interesa retomar el yoga con el
cuerpo, como una aproximación al
crecimiento de conciencia, reconociendo que como seres humanos nacemos y
vivimos en una inconsciencia que genera desbalance y enfermedad, y que mucho de
esto se debe a nuestra dificultad para observarnos y aprender a recibir la guía
desde la fuente interior.
Me refiero a yoga-asanas como un proceso
para crecer la conciencia, uniendo técnicas de hatha -yoga a la comprensión del
yoga integral, para aprender a orientar la mente, las emociones y el cuerpo
hacia esta conciencia más elevada. Como una forma de preparar y abrir el ser para que la conciencia haga su trabajo.
Entonces retomo las posturas del yoga (llamadas por algunos ejercicio) como una
manera de reunir cuerpo y mente, y a través del movimiento, la respiración, la observación
y el uso de mantras, disponernos y
ofrecernos hacia el guía interior y para orientar el ser hacia esa dimensión más
profunda y sutil (llámese, energía, conciencia, espíritu, alma, vacio) que nos
permita ir más cerca de ese espacio de silencio.
Sobre las posturas de Yoga asanas: Son el medio
para generar apertura hacia la energía más elevada. Quien está abierto al tema
y ha tenido la experiencia de hacer estos llamados “ejercicios” puede llegar a
sentir el efecto relajante y una forma de armonía que se genera en el estado
físico, emocional y mental. Científicamente se ha estudiado el efecto del yoga
a nivel sistema nervioso, sistema hormonal, sistema digestivo y en todo el
nivel psicofisico, también se ha visto que hay un efecto de cambio energético y
sutil. Esto es así y no se puede desconocer el efecto recuperador y sanador, es
como la función que cumple el dormir en la salud mental y física, no se
necesita saber del tema, simplemente se experimenta. Y sin embargo por dormir
no necesariamente se unifican o cambian los aspectos de la conciencia que
requieren ser cambiados para enfrentar las situaciones de la vida en vigilia. El
sueno le da al ser una disposición psicofisiologica, pero no define las formas
de comportamiento, la flexibilidad frente al ambiente, la capacidad para
adaptarse, la manera de pensar e interactuar con el entorno y crecer la
capacidad de creación y expansión humana en una dimensión más profunda e
integral. Igual ocurre con las asanas y el hatha-yoga o yoga que usa el cuerpo
como instrumento para despertar esa energía vital o prana de la que tanto se
especula.
Es verdad que no por hacer estos ejercicios se
ilumina la persona, o adquiere un despertar elevado, pero si puede disponer para
tener un estado más armónico, para estar en quietud y silencio, atento y
observando, permitiendo que el espíritu y la energía de vida entre y haga su
trabajo. Resulta una forma para aprender concentración, para a no estar siempre
agitados y volcados hacia fuera, es una forma de empezar a encontrar una forma
de contacto hacia dentro, a la vez que se activa y benéfica la dimensión física.
Reconozco el beneficio del
ejercicio, reconozco que nadar, correr, jugar tennis, o patinar, genera un gran
estado de bienestar y es bien sabido que la producción de hormonas como la
adrenalina genera euforia, y una activación de todo el metabolismo, y sin
embargo encuentro una gran diferencia entre un deporte practicado metódicamente
y la manera en que vivo el espacio de “yoga” como una invitación a contactar
ese “algo” interior, con la intensión de enfocar la conciencia, regular la
energía vital, y crear un espacio de
armonía y receptividad, y creo que aquí radica la diferencia fundamental,
entre las descargas hormonales y las asanas como parte del yoga.
Intento llevar una vida balanceada, con la que
busco despertar cada vez más la conciencia, estar más en el presente, y para
eso le hace bien a mi mente, destinar una o dos horas a la sesión de posturas
físicas como una forma de disponerme para envolver mi alma, y aveces hasta
sentir el alma del cuerpo y el cuerpo del alma en lo físico. Cada uno lo hará a
su manera, para mí este es un espacio de unión que no requiere nada más que mi
intensión y un poco de regularidad y disposición.
Y sin embargo lo mismo puede ocurrir al cantar los
mantras, o cuando entono el Om, y creo que cada cual encuentra esos espacios de
unión en diferentes momentos y formas, a veces en la acción, otras en la
oración. Así como el pintor, el escritor, el escultor, la madre que cuida y
cocina, o el hombre que camina. Esto no es propiedad de nadie, no depende de
una técnica, ni siquiera de lo que uno haga, la conciencia de pronto llega y
hace su trabajo mas allá de lo que uno cree, hace, dice o calcula.
Consciente de que se está haciendo un yoga en la naturaleza,
lo sepamos o no, también se puede poner una voluntad, o estar atentos a al
movimiento de la energía, o hacer un ofrecimiento de la acción, lo cual le dará
un sentido diferente, eso también se puede empezar a desarrollar desde el yoga.
“Aquellos que realmente quieren practicar
cultura física tal como se concibe ahora, todo lo que hacen, lo hacen
conscientemente. Ellos bajan las escaleras conscientemente, hacen los
movimientos de la vida ordinaria conscientemente, no mecánicamente. Un observador
atento quizás note una pequeña diferencia, pero la gran diferencia radica en la
voluntad que ponen en ello. Caminar para ir a algún lugar y caminar como
ejercicio no es la misma cosa. Es la voluntad de conciencia en todas estas
cosas lo que es importante, esta es la que habla acerca de progreso y obtención
de resultados.
Por tanto, el método
que uno emplea no tiene en sí más que una importancia muy relativa; es la
voluntad de obtener un cierto resultado lo que es importante. El yogui o
aspirante a yogui que practique ásanas
para obtener un resultado espiritual, o incluso simplemente un dominio
de su cuerpo, obtiene estos resultados porque lo hace con este fin. Conozco
personas que hacen exactamente las mismas cosas, pero que las hacen por toda clase
de motivos sin relación con el desarrollo espiritual, e ¡incluso no han conseguido
que eso les dé una buena salud! Y, sin embargo, hacen exactamente lo mismo, lo
hacen algunas veces mejor que el yogui, pero eso no les ha proporcionado un
equilibrio en la salud… ya que ellos no han pensado en ello porque no es con
ese fin que lo han hecho. Yo misma les he preguntado: ‘¿Pero cómo es que has
estado enfermo después de haber hecho todo eso? ‘!Oh!, pero yo no he pensado
jamás en eso; no es por eso por lo que yo lo hago’. Eso vuelve a reafirmarnos
que es la voluntad consciente quien actúa sobre la materia, no es el hecho
material”
Por otro lado desde el yoga integral hay una
dimensión que agregar a la de los yogas clásicos antiguos y es el del trabajo
con la conciencia de las células y su transformación. El yoga de las células no empieza desde lo físico,
empieza desde una actitud y una disposición de corazón, un deseos de recibir la
luz o la guía superior, así que si eso no está presente lo primero será abrirse
a la experiencia y despertar es anhelo interno, despertar a la luz y
transformase, no es exclusivamente un trabajo de purificación física, pero
puede ser un puente con el silencio y algo más profundo, y a la vez ayudar a
las dimensiones emocional, mental y espiritual.
En el yoga integral se habla de una apertura de corazón, y de recibir la
luz desde planos mentales para ir descendiendo a los planos más bajos de la
mente, las emociones y el plano material. Todo esto incluye un trabajo con
patrones de pensamiento, ideas, creencias,
pautas de comportamiento, limites, flexibilidad, trabajo de
personalidad, hábitos, conceptos, pautas y patrones de comportamiento y
emociones. Observar que haces, como se hace, que ocurre, que piensas, como
somos responsables de lo que creamos, pero sobre todo como abrirse a recibir la luz
y dejar que ella transforme todo aquello que necesitamos cambiar.
1 La Madre, la manifestación vivida en el plano físico de la transformación
espiritual, colaboradora espiritual de Sri Aurobindo y llamada así por su
labor creadora en el Ashram de Pondicherry-India, solía dar clases a los
estudiantes del colegio y estas se recogieron en numerosos volúmenes. Dice La
Madre: “Nosotros queremos entrar en contacto con la suprema conciencia, la
conciencia universal, queremos traerla abajo en nosotros y manifestarla. Pero
para esto debemos tener una base muy sólida, nuestra base es nuestro ser
físico, nuestro cuerpo. Por eso tenemos que construir un cuerpo sólido, sano,
resistente, hábil, ágil y fuerte, listo para todo”

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.