domingo, 15 de marzo de 2015

Sé como una flor

Pasados los días de invierno, llega la primavera con la calidez del clima, el color y el brillo de los jardines. Es una gran alegría ver la variedad de flores que cada día crecen y florecen. Aquí algunas fotos que he tomado estos dias en Aurovalley, para que vibres con un toque de naturaleza.


"Belleza sin sentido del mundo refleja 
el deleite de Dios.
Esa sonrisa de éxtasis es secreto 
en todas partes;
Fluye en el aliento del viento, 
en la savia del árbol,
Su inmensa magnificencia florece en hojas y flores"
                                                                       Savitri












Sé como una flor

Sé como una flor. Uno debe tratar de llegar a ser como una flor: abierto, franco, igual, generoso y amable. ¿Sabes lo que esto significa?
Una flor está abierta a todo lo que la rodea: la naturaleza, la luz de los rayos del sol, el viento, etc. Ejerce una influencia espontánea en todo lo que está a su alrededor. Irradia  alegría y belleza.
Es franca: que no esconde nada de la belleza, y permite que fluya sinceramente fuera de sí misma. Lo que está dentro, lo que está en sus profundidades, lo deja salir para que todos puedan verlo.
Es igual: no tiene preferencia. Todo el mundo puede disfrutar de su belleza y su perfume, sin rivalidad. Es igual y lo mismo para todo el mundo. No hay ninguna diferencia, con lo que sea.
Entonces es generosa: sin reservas ni restricciones, como se da la misteriosa belleza y el propio perfume de la Naturaleza. Se sacrifica enteramente para nuestro placer, incluso sacrifica su vida para expresar esta belleza y el secreto de las cosas reunidas dentro de sí misma.
Y luego, es amable: tiene tanta ternura; es dulce, tan cercana a nosotros, tan amorosa. Su presencia nos llena de alegría. Siempre es alegre y feliz.
Feliz es el que puede intercambiar sus cualidades con las cualidades reales de las flores. Trata de cultivar en ti mismo estas refinadas cualidades.
La Madre



domingo, 1 de marzo de 2015

¿CÓMO COMO?

El comedor "Prashad"
PRASHAD es el nombre del comedor de Aurovalley y este escrito se basa en la experiencia que he tenido en relación con la comida durante casi doce estos años consecutivos cominedo en el ashram, lejos de los restaurantes, los menú personalizados, lejos de la comida procesada, y de las preferencias del paladar. Me he entrenado en observar en mi misma los efectos en el metabolismo cuando se come a horas fijas y con una nutrición natural y balanceada… y sobre todo cuando se come en un lugar de silencio y armonia. Por eso me interesa compartir, el tema del comer y la alimentacion, entre otros. Empiezo con la reflexión en torno a con qué parte de nuestro ser comemos, la actitud frente a la comida, las nociones que manejamos en el “sagrado” hecho de comer, es decir con qué conciencia comemos. Cómo nos afecta el ambiente y cómo India y Aurovalley me han mostrado otras formas de acercarse al hecho de comer. 


¿CÓMO COMO?

El comer es una forma de interiorizar el mundo, una manera de entrar en contacto, y puede ser una manera de entrar en contacto con la conciencia. Pero hace falta observar qué parte en nosotros come y que parte de nuestro ser se alimenta. ¿Comemos para satisfacer el paladar, es decir para el gusto, comemos hasta reventar, comemos para satisfacer el hábito, comemos para vivir o vivimos para comer?   Un señor indio muy querido que pasa temporadas en el ashram, llegó al comedor hablando del comer y dijo: “En todo caso usted puede hacer lo que quiera, pero haga según el lugar donde este”, o como dice el refrán “-donde vayáis haréis lo que vierais.” También dijo en voz alta: “Es el amor y el cuidado que usted pone en lo que cocina lo que hace la diferencia” y yo agregaría que el cuidado que usted pone en lo que se come también hace otra diferencia. En todo caso “Dios está en la Comida y todo lo que se nos da está bien” comento. En un nivel de conciencia todo lo que la vida ofrece es bueno, y la actitud  que se tiene frente a lo que se nos ofrece hace una gran diferencia. En India se respeta mucho el alimento especialmente el que se sirve en templos, ashrams y lugares sagrados, le llamamos PRASHAD, alimento ofrecido y bendecido por Dios. Te has preguntado como podrías comer si tienes la claridad que aquello que estas llevando dentro de ti es algo sagrado?

Días antes había estado sintiendo el impulso de escribir sobre el tema del comer y mi aspiración tuvo respuesta casi de inmediato, cuando al escuchar estas frases me llegaba la comida para escribir.  Además, como dice Swamiji: “el conocimiento sin usar se vuelve un fósil, se estanca y se vuelve veneno, así como la mantequilla sin usar metida en la nevera, se endurece hasta que un día se daña.”  Entonces prefiero empezar a derretir unas líneas.

Los periódicos, las revistas, los medios de información en general, a diario, nos dan noticias acerca de los alimentos, las marcas y la forma de comer. Los medios están llenos de comerciales que invitan a comer asociando los alimentos a diferentes ideas, emociones o efectos físicos, bien sea para promover la salud o mantener el cuerpo en forma, a través de los cuales, consciente o inconscientemente, nos vamos formando muchas nociones en torno a la dieta y a la nutrición. Mientras leía un artículo que decía -que no es bueno comer frutas en la mañana recordaba otras teorías como la -Antidieta-, que ha estudiado el efecto de algunos alimentos en el organismo, según la mezcla que hacemos de estos, dice que es bueno comer las frutas solo en la mañana, entonces, con qué criterio elegir o rechazar, y hasta qué punto tenemos que comernos toda la información, y quién puede decir que es lo que le va mejor a cada cual?
El tema de alimentación genera mucha discusión. Cuando comer debería ser algo más natural, lo complicamos con los hábitos, conceptos, e ideas preconcebidas. Nuestra naturaleza más básica se manifiesta en el tema del comer. Y sin embargo la mente con sus imposiciones y hábitos aprendidos deforma lo natural que hay en el hecho de comer. A la hora de alimentarse es importante reconocer que las teorías no son la única verdad, que si una dieta le funciona a uno, no tiene que ser para todos, y que la disposición y actitud con la que uno come puede ser más importante, que lo que cada cual se come.

¿Para qué comemos, con qué actitud interna?, ¿cómo comes? Comes con apertura, con flexibilidad, comes con la emoción, comes con apegos, comes con gratitud, comes con juicios, comes con silencio, comes con análisis? ¿Comes para mantener los hábitos? Comes para mantener tu cuerpo?, ¿comes para satisfacerte? ¿Desde dónde comes, con qué disposición interna? Cómo comes lo que te comes. Darse cuenta de esto, puede ser el paso hacia una nutrición más consciente y efectos mas saludables. 

En India en general se es muy respetuoso en torno al hecho del manejo con la comida, ya que en su educación cultural de vida, Dios está vivo en todo y por supuesto en la comida, lo cual hace sagrado el comer, la preparación y ofrecerla y todo al rededor. En el ashram la cocina es como el templo. En el yoga integral y en toda disciplina espiritual también se vive y se refleja el hecho de comer como una dimensión importante para observar el ejercicio de conocer nuestra naturaleza y educar la mente, las emociones y el físico en relación a nuestro ser interior. También se puede ver el comer como un acto para hacer conciencia acerca de cómo nos relacionarnos con nuestro ser, con otros y con nuestro entorno. Y como una forma de purificar y transformar el ser de acuerdo a una verdad más profunda.
Físicamente, dependemos de la alimentación para vivir; desafortunadamente, porque, con la alimentación, diaria constantemente, ingerimos una cantidad formidable de inconsciencia, de tamas*, de pesadez, de estupidez. No puede hacerse de otro modo –a menos que, constantemente, sin parar, lleguemos a estar completamente despiertos, y desde que un elemento se introduce en nuestro cuerpo, trabajemos inmediatamente desde arriba para expresar solamente la luz y rechazar todo lo que puede obscurecer nuestra conciencia. Es el origen y la explicación racional del hábito religioso de consagrar su alimento a Dios antes de tomarlo. Comiendo, uno desea que este alimento que toma no sea para el pequeño ego humano, sino como una ofrenda a la conciencia divina dentro de sí. En todos los yogas, en todas las religiones, se anima a esto. Es el origen de este hábito, la conciencia que está detrás, justamente para reducir tanto como se pueda la ingestión de una inconsciencia que aumenta cotidianamente, constantemente, sin que uno se dé cuenta. 1  




"Cuando comemos, deberíamos estar conscientes que estamos dando la comida a esa presencia en nosotros. Debe ser una ofrenda sagrada y el sentido de una mera necesidad física o gratificación debería pasar sin tocarnos." 
La Madre

 Sobre la correcta actitud hacia la comida, comer y el ayuno
“Si lo piensas bien, verás, que es la energía vital que se encuentra en plantas o animales, que es, lógicamente de una calidad inferior a la energía vital que debe ser en el hombre, que es un ser ligeramente superior en el gradación de la especie. Así que si se dibuja, se dibuja a la vez la inconsciencia que está por debajo. Es imposible comer sin absorber una cantidad considerable de inconsciencia, lo que te hace pesado, te embrutece, y si comes mucho, una gran cantidad de la conciencia se absorbe en la digestión y la asimilación de lo que has comido. Así que si no tomas el alimento, no tienes toda esta inconsciencia para asimilar y transformarla en tu interior, sino que liberas las energías. Y luego, ya que hay un instinto en el ser para recuperar las energías gastadas, no las tomas de los alimentos, es decir, de abajo, sino que instintivamente haces un esfuerzo para tomarlas a través de la unión con las fuerzas vitales universales que son gratis, y si uno sabe cómo asimilarlas uno lo hace directamente y no hay límite…

… De hecho, lo mejor es no pensar en ello, pero regular la propia vida automáticamente de manera que no tenga que pensar en comer. Se come a horas fijas, comer razonablemente, usted ni siquiera tiene que pensar en la comida cuando la está comiendo, usted debe comer con tranquilidad, eso es todo, en silencio, con concentración, y cuando usted no come nunca debes pensar ella. Usted no debe comer demasiado, porque entonces usted tendrá que pensar en su digestión, y va a ser muy desagradable para usted y le hará perder mucho tiempo. Usted solo debe comer... debe poner fin a todo deseo, toda atracción, todos los movimientos del vital, ya que cuando se come simplemente porque el cuerpo necesita comer, el cuerpo le dirá absolutamente precisa y exactamente cuando ha tenido suficiente, ya ve, cuando uno no es movido por un deseo vital o las ideas mentales, uno capta esto con certeza. "Ahora bien, es suficiente", dice el organismo, "Yo no quiero más." Así que uno se detiene. Tan pronto como uno tiene ideas o más deseos en lo vital, y hay por ejemplo, algo que le guste especialmente, porque le gusta particularmente comer tres veces demasiado de esto... De hecho, esto puede curarlo hasta cierto punto, porque si usted no tiene un estómago muy fuerte, se obtiene la indigestión, y después de eso  usted tiene disgusto hacia lo que le ha producido la indigestión. Sin embargo, estos son medios bastante drásticos. Uno puede avanzar sin tener que recurrir a esos medios. Lo mejor es no pensar en ello.


Por supuesto que hay personas que preparan alimentos para sí mismos y para los demás, y que están obligados a pensar en ello, pero solo un poco. Se puede preparar la comida, pensando en cosas más interesantes. Pero en cualquier caso, entre menos uno lo piensa mejor, y cuando uno no se ocupa de ella, ya sea mental o vital, el cuerpo se convierte en un muy buen indicador. Cuando se tiene hambre, le dirá, cuando se tiene que tomar en algo, te dirá, cuando haya terminado, cuando no se necesita más, te lo dirá, y cuando no necesita comida, no piensa en ella, piensa en otra cosa. Es sólo la cabeza que crea todos los problemas. De hecho, siempre es la cabeza la que crea el problema, porque uno no sabe cómo usarlo. Si uno supiera cómo usarlo, también podría crear armonía. Pero es algo muy extraño que las personas siempre usan su imaginación para algo malo, y es muy raro que usan su imaginación para el bien. En vez de pensar en cosas felices que ayuden a mantenerlos en equilibrio y armonía, que siempre piensa en todas las catástrofes posibles, por lo que, naturalmente, perturban el equilibrio de su ser, y por añadidura, si tienen la desgracia de tener miedo, atraen las catástrofes que temen.”2  

Lo importante es la actitud con la que comes, y cómo come lo que se come. Hay quienes se comen todo lo que se les pone enfrente y desde niños tienen claro que el plato se debe dejar limpio, se comen todo como un mandato y a veces se ponen gordos. Hay otras personas que eligen y rechazan lo que van a comer con más facilidad, a veces desde el paladar, desde el gusto o desde la necesidad. Hay otros que siempre miran el plato del que está al lado y no conformes siempre quieren lo del otro, eso es algo como codicia. Hay quienes nunca están satisfechos y nada les gusta, pueden ser los inconformes, y hay otros que comen con cierto desapego y humildad. Algunos comen sin opinar, otros con gratitud, otros sin dejar de pensar, algunos sin dejar de hablar, otros no se enteran y algunos comen en silencio, con conciencia y sin afán. Unos viven para comer y algunos que comen para vivir, lo cierto es que la disposición individual influye tanto o más que lo que se come.  

“El efecto del alimento sobre el cuerpo
depende en un noventa por ciento del poder del pensamiento”
La Madre

El efecto de la mente en el cuerpo
Extraccion de la miel
“…De hecho, el cuerpo no debe gobernar, debe obedecer. Por su propia naturaleza, es un sirviente dócil y fiel. Desafortunadamente, rara vez tiene la capacidad de discernimiento que debe tener con respecto a sus amos, la mente y el vital. Se les obedece ciegamente, a costa de su propio bienestar. La mente, con sus dogmas, sus principios rígidos y arbitrarios, el vital, con sus pasiones, sus excesos y disipaciones pronto destruyen el equilibrio natural del cuerpo y crean en él la fatiga, el cansancio y la enfermedad. Este debe ser liberado de esta tiranía y esto se puede hacer sólo a través de una unión constante con el centro psíquico del ser…” 3

Preparando el chai
El ser psíquico hace referencia a esa parte del ser que sabe, es el ser consciente o presencia que nos mueve desde una conciencia más elevada, y que actúa como guía interior. En el proceso de encontrar nuestro ritmo y  modo de vida, recibimos información que nos envuelve en sistemas de creencias que nos hace buscar externamente las soluciones y alternativas en lo que elegimos y hacemos, así mismo en el hecho de comer. Los sistemas de creencias en ocasiones nos vuelven ignorantes en torno a nuestra sabiduría interna y a nuestro propio cuerpo. Cuando nos enmarcamos dentro de un modelo, una teoría y una creencia, fácilmente podemos Ignorar la intuición, el instinto natural del cuerpo, y la parte subjetiva de quien consume el alimento en el momento de alimentarse. Sea que se defina como vegetariano, vegano, carnívoro, o ninguna de las anteriores vale la pena recobrar el ritmo natural, la espontaneidad y una sana actitud en el momento de elegir lo que nos comemos.

Pesando verduras: Calabaza, coliflor, pepino, pimenton
Tenemos apegos al sabor, preferencias hacia algunos alimentos. Uno puede elegir salirse de su propio marco para encontrar algo diferente y trascender alguna limitación, o también puede permitirse satisfacer el habito sin apego, o simplemente observar cómo come y qué parte de su ser está alimentando, depende eso depende del nivel de cada cual. Primero reconocer el hábito, observarlo, y estar abierto posiblemente le permite experimentar algo nuevo y una diferencia, cuando se toma la acción de ir mas allá del gusto, la idea y la preferencia, entonces podemos empezar a elegir comer con conciencia. 

Tomar elecciones desde las teorías y las nociones puede ser puede ser una forma de empezar a experiementar pero tambien puede limitar y complicar lo que puede ser más sencillo. A veces dejamos de escuchar el propio cuerpo, su sabiduría y la armonía que puede llegar desde niveles más sutiles e intuitivos. Por eso me interesa llevar la atencion al espacio de silencio, como una alternativa para empezar a escuchar ese ser que sabe desde una actitud menos externa y empezar a hacer el ejercicio de dar un paso hacia dentro cada vez que vamos a comer. 


Vista de Aurovalley Ashram
*
Recientemente se publico en Aurovalley PRASHAD, es un libro con fotos y recetas que incluye algunos de los platos más comunes preparados en la cocina de Aurovalley hasta el momento, haciendo alusión a algunos ingredientes mas usados en la cocina India. Son platos muy sencillos de fácil preparación y muy nutritivos. El propósito esencial es presentar esta forma natural y balanceada de alimentación, pero sobre todo el hecho de centrarse más en la actitud hacia la comida, retomar el aspecto natural de la misma y hacer conciencia que comer es más que un hecho mental o convencional, que trasciende las dietas y los regímenes nutricionales impuestos por la moda o las costumbresEn Aurovalley uno no está sometido al afán de la vida de las comidas rápidas. Todo se consume fresco y en lo posible preparado en la su cocina. Se rescata la huerta, la granja, los platos hechos en el fogón de casa. Se puede gozar el privilegio de comer una ensalada con la lechuga fresca directamente traida de la huerta, los pickels, achar o encurtidos preparados con las frutas de la estacion, y la tranquilidad de tomar un té con leche fresca recién traída del establo. Con la leche también se preparan el ghee, que es una mantequilla sin grasa, un yogurt cremoso, queso o cuajada que en India se llama paneer, kheer que es un arroz con leche delicioso típico de la región de Punjab, y un sin número de platos naturales. 



Sadhaka: Quien sigue una disciplina spiritual.
1. Vol. 4, pp. 334-335
2. V. 7 pp. 60-64, 23 de febrero 1955
3. Collected Works of the Mother, Vol. 12, pp. 3-8