De vuelta a Colombia después de estar un tiempo aproximado de 10 años en India, la primera pregunta que me hacen es qué hacía y dónde vivía. Así que empezaré por clarificar qué es un ashram. Y más adelante les contaré cómo es un día en el ashram y lo que hacia…
Un ashram es sobre todo un espacio para la educación, para encontrarse a sí mismo y aprender a vivirse desde otras dimensiones. Físicamente, el ashram donde yo estaba queda muy cerca a un parque natural en medio de una selva virgen a los pies de lo Himalayas y muy cerca al sagrado rio Ganges. Lo primero que me cautivo del lugar fue el silencio y el acogimiento de hogar que sentí desde que fui por primera vez, además un Swami “maestro cabeza de lugar” muy luminoso, del que me cautivo su manera sencilla de vivir la espiritualidad, su trabajo dinámico, y su forma activa de ayudar e interactuar con lo que estaba allí.
Aurovalley Ashram se constituye en un espacio educativo donde entramos a preguntarnos qué tipo de relaciones construimos, qué damos y qué tipo de vida queremos, aquí donde las preguntas aumentan y las respuestas no alcanzan y donde los absolutismos siempre son relativos la investigación del ser se hace la tarea diaria. La idealización de la meta lograda, y el fin concluido son una quimera para el alma que siempre progresa, puesto que el no descanso parece ser la condición necesaria para no morir. Aquí se aprende que el ego bien usado puede ser una fuerza que construye, impulsa y potencia o una fuerza que en la ignorancia aniquila y aplasta. También es el lugar donde se encuentran diversas condiciones y estilos de vida, donde múltiples realidades se agrupan ayudando a expandir la conciencia, y donde en condiciones más sencillas y menos artificiales, se hace un entrenamiento constante de la libertad de elegir como me quiero vivir frente a aquello que no depende del entorno físico sino de la propia condición interna. Se aprende a tomar conciencia acerca de la elección propia sobre la actitud que se elige a cada momento, vivir con sufrimiento, con gozo, con llanto, con impaciencia o paciencia, con duda o con certeza, con amor con dolor, con muerte o sin ella.
Antiguamente en India antes que llegaran los ingleses, la educación se impartía a modo de ashram. Fue con el establecimiento de las costumbres británicas que se formalizo allí la educación así como la conocemos hoy en occidente, a modo de escalafones y títulos estandarizados a partir de los cuales evaluamos a las personas y su capacidades. Antes en India las capacidades y habilidades para moverse con los grupos humanos eran los verdaderos honores y títulos validos para otorgar lugares y reconocimientos entre lo colectivo. La educación se daba en la convivencia, en la tradición oral, los códigos morales de vida y sobre todo a través del ejemplo. Era en el orden de la vida colectiva donde se aprendía y se desarrollaban naturalmente las habilidades en medio de la cooperación y la organización entre maestros y discípulos. La competencia para ganar posiciones o relegar al otro no tenía lugar, el dinero no era el rector ni el dios, puesto que cada cual tenía un lugar según su habilidad y la comunidad se encargaba de satisfacer las necesidades básicas necesarias para que las personas se dedicaran a aquello que era su razón de vivir.
Desde la definición etimológica āśram del sánscrito ā-śrama: ‘lo que lleva al esfuerzo’, siendo ā un aumentativo y śrama: ‘esfuerzo, ejercicio [físico o mental], en el hinduismo, es un lugar de meditación y enseñanza hinduista, tanto religiosa como cultural, en el que los alumnos conviven bajo el mismo techo que sus maestros. Tradicionalmente en los āśram se suelen impartir clases de meditación y pueden realizarse también talleres y cursos de terapias orientales. Además son el lugar donde deben vivir los sannyasis, hinduistas que han decidido retirarse de la vida mundana y que no viven en un punto fijo, sino que van de áshram en áshram, funcionan a la vez como lugar de retiro, hospedería, comunidad, escuela y dispensario público.
Aurovalley funciona más como un colegio para la vida, el cual está libre de credo y corrientes religiosas, es un lugar abierto para todo el que quiera crecer en conciencia. Lo que se propone es un espacio para mejorar la ecología humana interna, promover una atmosfera de salud y el desarrollo integral del ser humano, todo desde una perspectiva más contemporánea que se fundamenta en las enseñanzas del Yoga Integral de La Madre y Sri Aurobindo. El quehacer está definido en rutinas generales compartidas y otras actividades más individuales, según sea el interés y la participación, la meditación está más entendida como la actitud desde la cual uno hace lo que hace. Aurovalley es un espacio abierto al que se puede llegar como turista, visitante y como estudiante, y definir la estadía en términos de un día, una semana, un mes, un año, ocho años como me ocurrió a mi, o más. El mundo exterior llegaba todos los días, no solo a través de la gente sino con los asuntos cotidianos del día a día, en la medida en que se trabaja el ser interior, más acerca la distancia entre lo interior y lo exterior, entre lo públoco y lo privado. Al ashram llega cada cual con su mundo y su caverna a cuestas; llega con sus nociones, paradigmas, creencias, reglas, esquemas, miedos, ideales y abra quien trate de reproducirlos. El asunto es que allí en esa espacio la invitación constante es la de salir de su caverna. Allí hay todo un mundo con muchas posibilidades y puertas por abrir hacia otros mundos. Es un espacio que te da la posibilidad de descubrir lo ilimitado o al menos explorarlo.
Bajo el cielo abierto se encuentran salones y espacios para inventar nuevas definiciones, hacer caminos y construir nuevas identidades en un mundo donde los egos y la competencia pasan a ocupar un lugar secundario para darle protagonismo a lo que verdaderamente importa, la magia de la vida, la importancia la acción, los sueños, la magia de la palabra, el poder de la imaginación. No por trabajar el ser interior se desconectaba uno del exterior, muy al contrario, se da uno cuenta de que lo crea en el exterior ocurre en el interior y viceversa.
Venia yo con mi experiencia académica de formación universitaria más enfocada al desarrollo intelectual cuando encontré este “laboratorio de vida” y me daba cuenta que necesitaba abrir otras puertas, esas puertas las vi allí y le aposte a la posibilidad de aprender de la vida en medio de la incertidumbre del mañana, en el intento del presente con el entusiasmo de mi alma que cada día intentaba encontrar la esencia, la verdad más profunda en lo que vivía. Cada vez más se acude a la sabiduría de oriente como una forma de conocer e integrar otras respuestas desde otras perspectivas de vida. A mi Aurovalley me ha enseñado mucho, me ha dado todo el espacio para mirarme y conocerme en la travesía, las enseñanzas de Swami Brahmdev me han dado la luz para iluminar el camino y sobretodo me ha dado la posibilidad de ver otras posibilidades de educación y de propósitos de vida e inspiración en un mar infinito de creación. No es una formación técnica, ni formal dentro de un marco intelectual, no se enmarca dentro del marco socio económico, ni de la competencia, no se educa para superar la pobreza material, es más bien un marco informal donde se intenta superar la pobreza espiritual.
En suma Aurovalley ashram es lo que uno quiera hacer de el, es el camino el aprender de los animales, es el respeto por la vida, es la posibilidad de tomar lo vivo y darle fuerza, es el resultado del esfuerzo, es la pureza radiante de los niño, es aprender de la vida sencilla, es el disfrute de lo sencillo, en un vuelo de los pájaros, es despertar la mas aspiración del corazón sentado bajo la sombra de un árbol de mango, es aprender a valorar el tiempo para compartir, el ashram somos todos y como la vida es lo que cada uno hace de él… es la vida que se lleva.
Ahora quisiera compartir que es un ashram y que es Aurovalley desde las palabras de mi maestro Swami Brahmdev:
“Aurovalley es una universidad de vida un lugar para la investigación del ser para volverse consciente y dueño de sí…” Estamos reunidos en Sat sang con swami Brahmdev en Aurovalley Ashram en India, este satsang es como la clase principal de cada día, pues es el momento en el que nos encontramos todos para preguntar y juntos pedir claridad en torno a temas que surgen en el día a día. En esta ocasión Swami Brahmdev nos habla al grupo de extranjeros que estamos allí, y a unos jóvenes de India que fueron a visitarlo y a pasar el día; las risas y el cambio de hindi a inglés, dan un tono agradable al encuentro. Cambia de tono e idioma con rapidez involucrándonos a todos en el tema que seguimos atentamente …nos reímos frente a sus reflexiones directas en torno a la educación tradicional, parece que muchos de los que estamos allí hemos sentido la veracidad del vacío en una educación para la vida.
Ashram significa la universidad de la vida, donde uno puede aprender a encontrar la vida, aprender a enfrentar la vida, donde uno puede aprender cómo vivir la vida, “el arte de vivir”. En los colegios no nos enseñan cómo vivir. En los colegios nunca nos enseñan nada relacionado con nuestra vida. En los colegios solo nos enseñan cómo mantener nuestra caja para morir rápido. “La vida es para vivir…” ¿Qué es necesario para vivir?, ¿cuál es la meta de la vida?
Sin conciencia nunca sabrás cómo vivir. Para vivir la conciencia es necesaria (ketna) conciencia. Si quieres vivir esta vida tienes que descubrir, tienes que crecer, tienes que abrirte, tienes que realizar. Mira en ti, cuál es el nivel de tu conciencia. ¿Cuál es esa materia que puede hacer nuestra vida valiosa? Conciencia. La conciencia es lo único que te puede hacer un ser humano real, una persona real. La belleza real de la vida es CONCIENCIA; el nivel de tu pensamiento, el nivel de tu darte cuenta, cuanto sabes acerca de ti.
Entonces, sin conocer nuestro ser y sin tener ningún entendimiento acerca del significado de la vida, la vida que estamos viviendo no es ni siquiera vida, eso es una cosa sin significado una vida sin uso. La vida no es para preocuparse por comida y esas cosas, eso es responsabilidad de la naturaleza, eso es responsabilidad de la divinidad, mantenerte vivo.
El ashram es un lugar para encontrar cuál es el significado de la vida, qué hacer con esta vida, de dónde venimos, por qué estamos acá, cuál es este misterio, cómo está trabajando esta tecnología de la vida, por qué piensas, cuántos poderes tienes, cuáles son tus capacidades, cuáles son tus habilidades. Entre más sabes acerca de ti, mas descubres tu ser. Entre más sabes de ti, la vida se hace más útil, más valiosa, significativa con propósito. Puedes hacer algo, puedes crear algo bueno…” Nuestro lugar es un lugar educativo, donde la gente viene a descubrirse a sí misma, a realizar, a descubrir, a conocer.
Swamiji se dirige a los jóvenes que fueron a visitarlo y pregunta... cuál es la última meta de la vida?, ¿Has visto una semilla, cuál es la última meta de una semilla?, cuál es la última meta de la semilla de mango? -Crear mangos. Todos somos semillas de la Divinidad. Tú sabes qué es la Divinidad? Parmatma, Maheswari, lo Supremo, lo Divino, lo que Nosotros somos, una semilla de la divinidad, y esta semilla de la divinidad está cargando toda la divinidad. ¿Entiendes que la meta de nuestra vida es manifestar la divinidad? Como la semilla del mango que existe para crear mangos, nuestro propósito, nuestra meta nuestro objetivo, nuestro todo es descubrir cómo la divinidad puede manifestarse a través nuestro. Pero si la semilla siempre está bien confortable en el paquete, la semilla nunca va a crecer. ¿Qué es necesario? Un ambiente, una atmosfera, un lugar apropiado y si la semilla esta en el lugar correcto entonces el proceso empieza y la semilla se manifiesta. Entonces, ¿cuál es el lugar indicado, cuál es el ambiente que podemos crear para que la semilla pueda empezar a manifestar la divinidad? …el ashram –responde alguien. Swami ríe y dice el ashram es el lugar donde puedes aprender, pero esta tierra es un ashram, donde sea que vivas tu puedes crear tu ashram, donde sea que estés allí puede estar el ashram, tu hogar es el ashram, todo es un ashram, el ashram lo llevas contigo. Pero cómo crear el ambiente, la atmósfera, de manera que esta semilla divina pueda empezar a manifestarse. Para eso tienes que aprender primero, como pensar, como hablar, como escuchar, como moverte, como mirar, cómo actuar, cómo reaccionar, ¿entiendes?
Entonces, primero tienes que despertar tu conciencia y dejar que esta guie y organice tu vida. Dale dirección a tus movimientos. Cuando tu conciencia guía tu vida entonces va a haber un control consciente de cada cosa y con eso vas a ser capaz de crear una atmosfera, un ambiente dentro, el día que empiezas a saber cómo pensar. Ahora no sabemos cómo pensar, por eso pasamos 24 horas pensando sin ningún significado, sin ningún sentido, no tenemos ningún control en nuestro pensamiento, la mayoría de cosas que pensamos no es necesario pensarlas, pero las pensamos. El día que tengamos un control consciente vamos a pensar solo lo que es necesario pensar, vamos a decir solo lo que es necesario decir, vamos a escuchar solo lo que es necesario escuchar, vamos a comer lo que es necesario comer. Ese día vamos a crear una atmosfera un ambiente, y cuando hayas creado una atmosfera bien linda dentro tuyo llena de armonía, llena de luz, entonces la semilla empezará a crecer.
Nosotros nacimos para vivir, no para pensar en comer o no, todo esas cosas son la última materia, lo que sea que estemos viviendo. Si no tiene nada bueno que hacer entonces puedes vivir así. - Y tras una pausa Swamiji le pregunta a los estudiantes si saben cocinar: ¿Qué cocinas, Roti (es un pan) y Chai (te)? ¿Haces sabyi (vegetales)?. Y nos dice: La vida es para vivir, aprende una cosa en la vida nunca dependas de nadie, se independiente, descubre tu sabiduría, descubre tu libertad. La vida que tenemos es como de esclavos, dependemos del espejo, dependemos de la risa de la gente, dependemos demasiado de las cosas alrededor. Y entre más dependiente, más esclavo eres, y un esclavo nunca puede tener una vida mejor, lo primero es salir de la esclavitud de todo, tienes todas las habilidades para vivir como la divinidad con sabiduría. Pero cuando vives con la falsedad, con el conocimiento de la ignorancia, entre más vivas con el conocimiento de la ignorancia, mas vas a ser esclavo y a dependiente de eso. -Si pero viviendo en la sociedad es muy difícil salir de eso…- nos dice un estudiante.
Pero por ser difícil no tienes que continuar con eso, tú puedes descubrir tu habilidad para salirte de eso, tienes habilidad para descubrir tus propias maneras, no es que si toda la sociedad se está moviendo hacia la falsedad, yo tengo que seguir la sociedad. No, ¿por qué?, ¿Si toda la multitud se está moviendo hacia la oscuridad yo tengo que seguirla? No. Usa tu poder de voluntad, si algo dentro tuyo no quiere moverse con la sociedad, entonces con tu poder de voluntad oponte, di no, recházalo.
¿Y si uno es el único? –pregunta una joven. Hay millones como tú, pero si eres solo uno, pues bueno recuerda que tú eres solo uno. La naturaleza nunca crea dos ejemplares, solo un ejemplar en todo el universo. Eres el único ejemplo en todo este universo, solo uno, el diseño que tú tienes es solo uno, hay similitudes pero no se consigue un ejemplar igual. Y cuando la naturaleza ha creado solo uno, la naturaleza pone todos los poderes, toda su naturaleza, todo. Solo tenemos que descubrir ese potencial, ese poder esa habilidad que puede hacer todo posible. Tienes todos los poderes para hacer todo posible, nada es imposible, ese es el poder de esta caja, ese es el poder de nuestra vida.
Terminamos el sat sang y Swamiji le pide a los estudiantes que canten. –A Swamiji le gusta cuando la gente canta…



